viernes, 11 de mayo de 2012

¿Por qué dejé de leer?


No lo sé bien , la cuestión es que sí dejé de hacerlo un tiempo. Reconstruyendo los indicios de recuerdos de mi memoria incapaz bien pudiera haber sido por estas razones;

·Me fastidia leer las historias de otro, me jode no vivirlas yo mismo. Tras mucho Salgari y Winnetou yo quería ser “de verdad” indio o pirata, y no leer aventuras ajenas antes de dormirme con el libro en las narices. Por eso tampoco me gusta demasiado el cine...

·Tampoco encontraba “resultados”, beneficios personales en la lectura más allá de la distracción. Es evidente que los tiene, pero no inmediatos ni directos...por lo menos a cierta edad. Me invento el recuerdo de que esto se me ocurrió después de terminarme al tercer intento “El señor de los anillos”, un verano que tenía que estudiar para setiembre mecánica y métodos matemáticos.

No sé si todo el mundo utiliza como yo los adjetivos divertido y distraido (en la Rae “distraido” se refiere sólo a la persona, no al hecho que la distrae, pero al menos en Andalucía y en lenguaje común se utiliza también para el agente “distractor”; “es un libro muy distraido”, y ambas palabras funcionan muchas veces como sinónimos). Para mí, distraido , o distraerse es francamente negativo porque te aleja de la consecución de cualquier cosa, simplemente deja pasar el tiempo más rápidamente, deja que se escape, lo pierde. Y algo divertido no tiene sin embargo porque ser inútil. Quizás deje la lectura porque más que divertirme me distraía.

En las últimas semanas por varias razones pero principalmente porque Internet y leer periódicos solo me distrae y además me enfada, he vuelto a leer un poco, novela me refiero, historias de otros.

Y me descubro de nuevo con las piernas dormidas cuando leo en el water más de la cuenta, se me pasa el guiso en la olla y hoy por ejemplo no he picado el ticket del metro y no me he dado cuenta hasta bajarme (podría haber  perdido 40 euros fácilmente con el despiste...). Sinceramente no creo que leer novelas me reporte ningún beneficio, pero esa sensación al leer me remonta a la infancia y quizás sí que gane algo, algo fundamental, definible pero difuso, que perdí con el tiempo. Como las ganas de ser indio o pirata con la creencia de que aún es posible.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Estudio científico

Prestigioso médico del campo del VIH expedientado por hacer ensayos ilegales: a propósito de un caso.

INTRODUCCIÓN: Uno de los médicos más reconocidos y laureados de España salta a los medios generalistas tras una acusación, quizás algo más pues ha sido expedientado, de realizar ensayos clínicos fuera de la ley que puede ser lo mismo que ensayos ilegales que puede ser lo mismo que ensayos inmorales que puede ser lo mismo que ensayos delictivos...pero también puede no ser ninguna de estas cosas.

MATERIAL Y MÉTODOS: Lectura rápida (¿Se puede considerar ojear la prensa electrónica como una lectura?) en periódicos nacionales no científicos. De alguna manera, el Dr. Soriano, trató a sus pacientes de VIH con un fabuloso fármaco, raltegravir, aunque en pautas no aprobadas por los organismos competentes. El método de análisis utilizado es el menos científico de los métodos: la experiencia personal.

RESULTADOS: Los ignoramos, pero nos da igual porque este es un artículo sobre la moral individual (de un médico hacia sus pacientes) y colectiva (de la sociedad y cómo se articula el modelo sanitario).

CONCLUSIONES: (Prepárense que aquí viene la chicha)

1. Todos los médicos prescriben tratamientos ocasionalmente saliéndose de la ortodoxia. Las circunstancias del paciente pueden indicar el uso de fármacos no aprobados por las agencias de control o cambios en la posología o en las indicaciones de dichos medicamentes. De alguna manera, esta práctica no es la más rutinaria aunque tampoco es excepcional. Por ejemplo, el mejor tratamiento para la malaria no está aprobado por las agencias y no está recomendado en las guías más prestigiosas de países ricos y, sin embargo, todos lo utilizan. Lo que quiero decir es que hay vida (buena praxis) más allá de lo estrictamente legal y, al contrario, hay negligencia (mala praxis) dentro de la legalidad (pongo por ejemplo algunos tratamientos quimioterápicos).

2. Para poner más de relieve lo difícil que es dibujar la raya: Fleming experimentó con una sustancia desconocida en humanos. Algunos morirían de anafilaxia. Pero el resultado final fue uno de los mayores descubrimientos de la humanidad (equiparable a la lavadora). Nadie juzga a Fleming como un criminal o un villano.

3. ¿ Qué hace pues reprobable la ctitud de un médico al hacer ensayos fuera de lo establecido legalmente? Es sencillo: en vez de adaptarse a las necesidades del paciente, los médicos estamos adaptando a los pacientes a las necesidades de los médicos, de los servicios, de los hospitales y de los sistemas de salud. ¿Por qué? Buf...

4. Las preguntas complejas no tienen respuestas complejas, a pesar de que este país cainita, siempre exige simplificaciones que nos digan si nuestro procesado es un "bueno" o un "malo":

a) Prestigio: no seré yo quien descubra la egolatría de los médicos. De hecho, hasta cierto punto, considero que es beneficiosa. Por ejemplo, la lucha por ser el primero en descubrir el agente causal del SIDA entre Gallo y Montagnier permitió que se detectara al virus de la inmunodeficiencia humana mucho más precozmente que si no hubiera existido esa lucha de egos.

b) Dinero (poderoso caballero...) Este es un hecho crucial, aunque en un sentido muy distinto al que solemos pensar el común de los mortales. Siguiendo el maniqueísmo simplificador previamente reseñado, los suspicaces ciudadanos tienden a pensar que las ganancias en los experimentos médicos se concentran en los bolsillos de los directores de los experimentos. Evidentemente alguna propina cae, pero ese no es el grueso de los ingresos derivados de la experimentación. El mayor caudal se dirige a los servicios médicos y a los hospitales donde trabajan dichos médicos. Y la finalidad de ese dinero no es tan lucrativa como pudiera pensarse. Evidentemente se pagan viajes y comidas en restaurantes exclusivos. La mayor parte de ese dinero va dirigida a pagar sueldos. ¿Suledos de quién?- se preguntarán.

c) Connivencia. Detrás de los nombres de postín en las publicaciones científicas más prestigiosas hay un ejército de esforzados. Los más esforzados de todos, los reclutas, son los investigadores, antiguos becarios-actuales mileuristas, que trabajan horas y horas frente a los ordenadores y a las bases de datos. Ellos son el andamio del éxito investigador y sus sueldos proceden de la industria, generalmente, y de oscuras entidades públicas (fundaciones, fondos I+d, etc...) que en muchas ocasiones también se nutren de la industria farmacéutica. El siguiente peldaño son los médicos jóvenes. Ellos son los que asumen la ingente carga del trabajo cotidiano, los que deciden que antihipertensivo debe usted tomar, los que atienden a los pacientes en las guardias y en los festivos bajo la promesa de un trabajo estable dentro de 10-15 años. Los sueldos de estos médicos dependen mayoritariamente del sistema público de salud, sí, pero de forma cada vez más creciente de las numerosas becas mixtas de investigación-labor asistencial con que se contrata a los residentes que han mostrado aptitud en los servicios médicos. Y no se engañen, cuanto más prestigioso es el servicio hacia afuera, más probable es caer en este contubernio científico-asistencial-contractual del que hablo. La conclusión a esta parrafada es obvia: las plantillas dependen del nivel de impacto de las investigaciones realizadas que determinarán los destinatarios de las becas y contratos de investigación, ergo la prioridad de las direcciones de los centros sanitarios es que se investigue mucho, si puede ser siguiendo los cauces legales, pero, por encima de ello, mucho, con resultados contantes y sonantes. Las direcciones de los hospitales y las jefaturas han aprendido a hacer la vista gorda con los desmanes de sus próceres investigadores.

d)Hipocresía. Desde la distancia no creo que haya habido un detective excelso que haya descubierto una trama. Todo este juego no es más que una partida de ajedrez de rencillas personales y búsqueda de chivos expiatorios. Yo acuso a las direcciones médicas de los hospitales del delito de omisión y de la más sangrante hipocresía cuando ahora salen hablando de comisiones éticas y de agencias estatales del medicamento. Ellos son los primeros que saben cómo funciona este tinglado y que lo mantienen corriendo tupidos velos sobre las miserias del sistema.

e) Declaración: no pretendo afirmar que los organismos de control (Agencia española del medicamento, EMEA, FDA, comisiones éticas) sean inútiles. Su papel reside en velar por el cumplimiento de unas reglas del juego iguales para todos. Lo que sí digo es que estos organismos están sujetos también a las tentaciones del poder y la corrupción y que admiten la posibilidad de que, haciendo algo completamente legal, estemos dentro del terreno de la negligencia. De la misma forma no digo que todas las direcciones médicas y jefaturas de servicio sean corruptas, pero sí que hay una doble moral que asienta en la obtención de resultados a cualquier precio y en la justificación de determinadas investigaciones e investigadores para garantizar la viabilidad de los servicios tal y como están actualmente articulados.

f) Reflexión: No tengo la posesión de la verdad pero lanzo algunas preguntas:
-¿Es aceptable socialmente que los sueldos de los médicos con actividad asistencial se estén financiando a través de becas públicas y/o pseudopúblicas?
- ¿Es aceptable que los servicios médicos para lograr persistir se organicen en función de los objetivos investigadores (y el consiguiente manantial de recursos económicos) en vez de los objetivos asistenciales?
- ¿Repercute en la parte asistencial la derivación de recursos humanos y económicos hacia la parte investigadora?
- ¿Estamos modificando los nombres de las enfermedades y las características de los pacientes para que se adapten a nuestros estudios de investigación?

ADDENDUM: Con los datos de que dispongo no puedo juzgar al Dr. Soriano. Ahora bien, no me negarán que me ha servido para despacharme a gusto.

lunes, 23 de abril de 2012

A.

La lluvia de nuevo. Y eso que el tempranero día había amanecido luminoso y con un cielo azul primavera que invitaba al optimismo. "Lástima que aquí la primavera no huela"-piensa mientras se dirige al metro. Baja las escaleras mecánicas con el trote cansino de los que van sin querer ir, sabedora de que la primera batalla del día a día se librará en los ándenes de la Northern line.

Tras dos intentos, logra subirse al filo del pescante del vagón y en la suerte de Maria Mercedes esquivar la puerta cerrándose. El vagón arranca, los ocupantes se balancean como un único cuerpo informe. "Parece que llevara atrapada en este vagón dos años...y sin embargo me muevo" ¿Me muevo? A veces es mejor no hacerse preguntas fuera de la rutina, no vaya a ser que el silencio nos enfrente a nuestro rostro.

En Victoria, como todos los días, se encuentra un hormiguero organizado de gentes dispares que van y vienen y vienen y van sin percatarse de que un cuervo negro como el presente se ha posado en el carrito donde los ejemplares del diario gratuito blasfeman la actualidad. Ella tampoco logra ver al cuervo, pero entre la sinfonía de sordos zapateos atropellados si distingue unos graznidos que parecen preguntarle ¿te mueves?¿te mueves? A veces es mejor no escuchar a las bestias no vaya a ser que nos digan las verdades.

Se coloca el delantal verde, se apoya sobre la barra y respira hondo, como si lo hiciera por última vez, antes de preguntar "How can I help you?" Desde su trinchera de franquicia se concentra para no desesperarse con la monotonía de su trabajo..."¿he dicho trabajo?...Sí, eso es lo que he dicho y, al mismo tiempo, lo que me convierte en "privilegiada"". Uno tras otro despacha con eficacia las sonrisas inhabitadas de los clientes mientras piensa "Tener una sonrisa continua es lo mismo que no saber sonreir. Y lo peor de todo es que se me está pegando"...

-How can I help you.
-Latte americano.
-Here you are.
-Brilliant.

A través de la puerta de cristal, la lluvia empapa con desidia las aceras estrelladas. Un cuervo negro como el azabache se detiene desafiante y le lanza otro graznido, si bien, a diferencia de los previos, éste le resulta extrañamente familiar, como si en el camino desde la garganta emplumada hasta su oído hubiese cobrado la resonancia del lenguaje, la consistencia de los silencios creando palabras y, finalmente, la macabra pirueta de una entonación curiosa que cristaliza en forma de afilada pregunta "¿Cuánto tiempo hace que tienes esa mirada?... A veces es mejor no hacer negocios con el pasado.

Todavía se acuerda de los primeros días, cuando la lluvia era un motivo de risa y las impenitentes sonrisas todavía no eran taimadas. Las primeras semanas fueron un continuo ir y venir por la estación de Victoria con las ojeras felices de los que acaban de descubrir un tesoro. Lo recuerda como algo parecido a aquella vez que se enamoró de un chico del pueblo de al lado ¡Nada importaba!¡No existía el sueño!¡ni el hambre!¡ni el derroche! Ja, je, ji, jo...Pero al cabo de cuatro meses, todo empezó a cambiar. Ella necesitaba evolucionar y él sólo le admitía un camino hacia la felicidad que implicaba sueño, hambre y derroche. Máldita manía esta de las personas de necesitar ser dinámicas, de necesitar tener un proyecto, un horizonte que justifique el pasado y descubra un futuro. Dos años duró, dos años...como casi todos los españoles que vinieron a Londres.

- Large capuccino and choclolate muffin.
- Just a moment please.

No pienses, no pienses tanto, no vaya a ser que tu pensamiento acierte. Sonríe, sonríe con esa cortesía plastificada que te han enseñado; lo mismo te vale para agradar a los clientes que para engañar a la vida. De nada sirve andarse con sinceridades ¡la verdad hiere! Es mucho mejor que nadie sepa lo que piensas, que nadie sepa lo que sientes, que nadie sepa lo que quieres, lo que amas, lo que odias...no vaya a ser que estés demasiado vivo. Rodéate de un silencio hueco donde las palabras no tengan resonancia, donde la sordina oxidada no se pueda retirar de la trompeta que entona la canción de los sentimientos.

- Here you are.
- Wonderful!

La jornada llega a su fin. El encargado hace el balance de la caja y reparte dividendos con sonora autocomplacencia. No está mal pero...¿está bien?

De vuelta a casa en el 88, se sienta en el piso de arriba y divisa desde la primera fila de asientos las hileras de adosados de Stockwell con sus perros de raza apostados en las puertas defendiendo lo ajeno. Porque tener una casa en Londres siempre será un sueño ajeno, por no decir enajenado.

El autobús se detiene en el cruce con Clapham high road y un gran árbol con brotes verdes, de los de verdad, lo acaricia con sus ramas. Dos puntos negros brillan en la oscuridad, negro sobre negro sobre negro y sin embargo puede reconocer perfectamente la silueta del cuervo que ya ni se molesta en graznar pues sabe que con la mirada le basta "¿Qué vas a hacer esta noche? Es sábado y tu eres joven ¿recuerdas?" A. intenta sonreírle a la manera de los nativos, pero no le sale, ni por asomo le sale...como mucho logra una mueca que al final se derrumba levantando una polvareda de hastío de la que le sale un graznido bastante parecido a un ¡vete a la mierda!

Ya en casa hace cuentas: alquiler, luz, agua, gas, internet, council tax, pechuga de pollo a la plancha, agua, facebook y a la cama. A la cama, pero no de cualquier manera: a la cama agotada, vencida, derrotada...¡Cómo maldice el paro!¡cómo maldice a los políticos!¡Cómo maldice a España? Y todo eso a pesar de que siempre le recordaron que ella (que ellos, que nosotros) no tiene derecho a quejarse...

Al día siguiente, a las 5 -¡eran las cinco de la mañana!- de nuevo se encamina hacia el trabajo. Esquivando fantasmas que huelen a diversión fermentada consigue alcanzar la esquina de Clapham Common. Y por supuesto allí estaba, picoteando en un vómito con la misma indiferencia con que picoteaba en el presente de A., el cuervo negro, negro como el azabache, disfrazado de heraldo del ahora.

domingo, 22 de abril de 2012

¿Fútbol es fútbol?

Lo que nos enseña el juego es que no es juego.

A ver si logro explicarme...

Tentado como estoy de hacer una disgresión filósofo-antropológica-política, no encuentro ninguna otra manera de empazar que acudiendo al diccionario de la RAE:

1. Acción de jugar (no se extrujaron los sesos los académicos)
2. Ejercicio recreativo sometido a reglas, y en el cual se gana o se pierde (no se extrujaron los sesos los académicos bis)

Dado que todos hemos jugado al menos una vez en nuestra vida a algo, nos podemos permitir el lujo de intentar indagar en el sentido último del juego. Creo que nadie puede refutar que una de las características del mismo es la inocencia. Afrontamos los retos del juego con la mirada del niño que somos, fuimos o anhelamos volver a ser. De hecho, si en algún momento el juego pierde su función "recreativa", sufre una metamorfosis irreversible y se transforma en otras cosas tales como competición, deporte, arte, sexo, etc...Esta transformación no es mala en sí puesto que en muchas ocasiones nos enriquece y convierte al juego en la antesala de nuevos (grandes) descubrimientos. Ahora bien conviene mantener un gran escrúpulo a la hora de analizar qué o quién dirige esa evolución. Si el "Demiurgo" en cuestión son, por ejemplo, la percepción agudizada o las hormonas, no estaremos saliendo de nuestro propio mundo de sensaciones y conocimiento. Por el contrario, si la transición viene impuesta por una estructura de poder externa, lo que debería ser un descubrimiento se transforma en una imposición. De ser los impulsores del juego, pasamos a ser los siervos del reglamento.

Uno puede viajar al principio de la invención del rugby, cuando algún concienzudo jugador pensó que sería más divertido si el balón no se pudiera pasar hacia adelante. Los jugadores lo probaron y asumieron la nueva norma tras constatar que aumentaba su satisfacción "recreativa". ¿Qué hubiera pasado si en ese momento hubiera aparecido una federación y hubiera revocado dicha norma? ¿qué hubieran pensado los inocentes jugadores de rugby ante tal decisión? Sin entrar en abismos, parece claro que, como mínimo, habrían pensado que algo no iba bien...

Desde su creación, el juego del fútbol se fue convirtiendo en una especie de evento social y político que claramente trascendió las lindes de la diversión. Esa proyección, evidentemente, lo fue alejando de los aficionados y acercando a la órbita del poder. Si Franco decidió que Di Stefano jugara en el Madrid no fue por amor al juego y a la diversión precisamente...Pero, con todo, incluso nosotros, pudimos disfrutar del sinsentido que supuso que Maradona marcara sendos y antagónicos goles y eliminara a Inglaterra. De alguna manera en la irreverencia de ese resultado subsistía la primitiva esencia del juego.

Como con todo, el fútbol ha cambiado con los tiempos. No tengo intención de hacer una lectura nostálgica del pasado; de alguna manera yo también disfruté el partido ayer. Pero sí, por el contrario, me propongo hacer una breve reflexión utilizando el partido como excusa.

Si lo pienso, el paralelismo entre el duelo Madrid-Barça y la sociedad actual es una obscenidad. Para empezar, la liga está formada por 20 equipos pero sólo dos compiten por ganarla. El resto de equipos sobreviven a base de orgullos, localismos, azares y, en contadas ocasiones, buenas gestiones. La liga no sería nada sin estos otros 18 equipos y, sin embargo, son incapaces de ponerse de acuerdo y plantar cara. Tienen miedo, purito miedo de alzar la voz, a pesar de que saben que sin ellos, no habría gloria ni dinero para nadie. Para seguir, hay que señalar a los que dictan las normas (esas normas de las que puerilmente hablaba antes). Siguiendo el dictado de los poderosos rivales, los leguleyos sancionan normas guiándose por el interés de una minoría. El dinero fluye hacia los ricos "tan absurdamente como si los ríos fluyeran del mar a la montaña", los horarios se estipulan según el interés del dinero que, al final, es lo mismo que el interés de los poderosos rivales. Pero con todo, lo peor, es la falsaria realidad que crean entorno a lo que fue el juego. Sirviéndose de los medios (léase No Neymar) se genera una falsa percepción colectiva sobre lo que está pasando. Ello se logra, en primer lugar, con la interesada afirmación de que el fútbol es sólo un juego. En segundo lugar con la sangrante amenaza de que existe un orden preestablecido que no se debe conculcar. Si no gana el que tiene que ganar pasarán grandes desgracias. Aquí entra en juego las polémicas sobre los árbritos, los dedos en el ojo, las remembranzas de pasados conflictos ya sean futbolísticos, ya sean territoriales y la macabra asunción de que es bueno que gane el Madrid para que las aguas revueltas vuelvan a su cauce. Ahora por supuesto, eso sí, cuando el orden vuelve, se recupera el discurso oficial de la deportividad, la caballerosidad y se nos repite hasta la saciedad que el fútbol sólo es un juego.

La posición de los dos grandes clubes, especialmente la del Madrid, respecto al resto de equipos es exactamente la misma que la de las grandes corporaciones financieras respecto al resto de las sociedades: yo dicto las normas, yo decido los límites, si sobrepasas los límites cambio las normas para asfixiarte, mientras tanto engraso la gran maquinaria del miedo: yo soy la única opción, sin mí no sois nada, vuestra supervivencia sólo es posible bajo mi magnánimo manto, para que tú sobrevivas como pobre e indigno, es imprescindible que yo perviva como rico y poderoso en expansión ilimitada. Concentración del poder y dispersión de la igualdad.

El duelo Madrid-Barça es uno de los rostros del capitalismo. Sí, amigos, el capitalismo (podría añadir "financiero") que no es un sistema económico, no; que es el nombre que recibirá una época de la historia de la humanidad caracterizada por el abuso, la desigualdad y la negación de la dignidad de los que no aspiran a ser infinitamente ricos y poderosos. Es el rostro de un poder omnímodo y despiadado y de una servidumbre perfectamente confinada en el redil del miedo congratulándose de que el señor gane y las cosas no vayan a peor.

Es una pena que ayer ganara el Madrid. La victoria del Madrid, de Florentino Pérez, de Ronaldo y de Mourinho es la victoria de un sistema sin futuro, hegemónico, malencarado, muy próximo a la justificación de los medios.

Y es una pena para los que nos gusta el fútbol. Quizás lo único que nos quedaba por pedir al fútbol es que nos devolviera aquella sonrisa infantil que nos fue apareciendo en la boca mientras Maradona driblaba a todos los ingleses incluido el portero y suavemente empujara el balón a los fondos de la red de la antihistoria.

sábado, 21 de abril de 2012

El juego es juego por...

...lo que enseña de la vida

¿Qué nos ha enseñado el juego hoy?

Qué aquello que nos irrita, lo que en el fondo detestamos y que jamás pondríamos de modelo a nuestro hij@s. Lo que nos molesta, disgusta y entristece. Lo que preferiríamos idealmente que no existiera. Sin embargo, vence.


Es solo un juego que nos enseña que el lado oscuro es poderoso, y que muchas veces (¿la mayoría?) gana.

martes, 10 de abril de 2012

De museos por Londres

¿Y por qué no empezar por el principio? Nínive, fundada por un bisnieto de Noé, el del arca, la del diluvio, el del primer cambio climático...todo suena tan lejano y tan actual... Assurbanipal (año 668 a. C.), tras un año especialmente lluvioso, se digna a cumplir su cometido de rey dando muerte a cientos de leones crecidos en la abundancia ¡Viva el rey! Uno de los leones vómita su sangre de alabastro, otro se resigna a la muerte y un tercero, el más bravo, se alza sobre los cuartos traseros para enzarpar al monarca que, impertérrito, lo sujeta por el cuello con un brazo bíblico y lo somete.



Realmente, ¿cuánto hemos cambiado? De aquéllos reyes sólo subsisten vástagos erráticos de la civilización que todavía visten de luces, usan lanzas y franelas. Los leones por contra ya no tienen cuatro patas y han perdido toda su fuerza, quedándoles sólo la mirada. Los actuales leones, que crecieron en una ilusoria abundancia, viven confinados en el corral físico y moral de los modernos reyes que ni siquiera asoman. Reyes que matan de a poco, ajenos al sufrimiento, encaramados en una tabla rasa de leyes que desahucian y enriquecen a la misma velocidad. Leyes que niegan el color de la vida, que tiznan los párpados pesados, leyes málditamente cotidianas y, por ende, aceptadas.



Los reyes de antes mataban leones, bureles, exponiendo; los reyes de ahora matan jubilados en Grecia desde el salón de su casa, omitiendo la verdad, la miseria...

¿Qué nos queda, querido amigo? Creer en la luz. Creer en el relámpago invertido, pensar que el mundo es claro, cristalino y lo que nos está pasando nomás que un relámpago de oscuridad, retumbando en nuestras pupilas aturdidas; fracasando sin remedio en nuestras retinas pigmentadas.




¡Zambullámonos en esa luz! ¡Reguémosnos con su savia invisible!¡Digámosle palabras dulces para amaestrarla y así lograr que se quede con nosotros! Démosle un lugar, un marco en que encuadrarla hasta que devenga en ventana...ventana amable por la que mirar lo complejo y sólo ver lo sencillamente obvio, natural, esencial...





Hagámoslo todos juntos, abramos todos nuestra ventana para que, de tanta luz que entre, su ceguera sea sólo suya.

martes, 27 de marzo de 2012

Patente del inmediato futuro. (y precedentes)

En el concurso anual de patatas con formas curiosas que se celebra en la ciudad de Wichita Falls en el estado de Oklahoma, se presentó en 2006 una patata de una regularidad geométrica pasmosa, un paralelepípedo ortogonal exacto que no recibió ningún premio ni mención especial ante aquella con forma de bailarina o una con la forma de la huella del pié del Amstrong que para orgullo estadounidense pisó la luna por primera vez. Además de conseguir el primer puesto esta patata ganadora hizo saltar las lágrimas durante el himno de la entrega de premios a muchos de los presentes.

Algunos de los asistentes sin embargo no se dejaron llevar por la emoción, porque estaban trabajando. Localizaron inmediatamente al productor del cúbico tubérculo y le entregaron, eso sí, bajo firma de estricta confidencialidad, una suma cientos de veces mayor a la cuantía del primer premio para llevarse la particular patata inmediatamente.

El resultado se vio a los pocos meses; se producían con éxito patatas 10x10x10cm o XXL 10x10x20cm. ¿Ventajas? Muchas, entre otras mayor densidad en el transporte y patatas fritas mucho más regulares, y de manejo industrial más sencillo. En menos de cuatro años coparon el mercado. Claro que en restaurantes de alto nivel seguían cultivando patatas “tradicionales”, algunas pocas variedades que habían resistido y valían literalmente su peso en oro servidas con piel en las mejores mesas de las capitales del mundo.

Y aquí es donde entra nuestra patente combinada. Por un lado el desregularizador de tubérculos que con una simple programación le da a una amplia variedad de tubérculos ortogonalizados una forma única y “tradicional” carente de parámetros regulares apreciables.
¿Y la piel?, nuestra segunda patente, film elástico autoadhesivo alimenticio de apariencia absolutamente natural y sabor neutro. Actualmente disponible para patata, zanahoria, nabo y boniato y en corto plazo para un mayor número de variedades.

viernes, 24 de febrero de 2012

Extraños compañeros

Primer día: Miradas pendientes de todas las miradas. Extraños compañeros de auditorio. Presentaciones en un titubeante inglés.

Segundo día: Prospección de afinidades. Rebuscamos entre los aspectos, entre las sonrisas, entre los pasados compartidos.

Cuarto día: Primera quedada. Baño de cerveza. Notable excitación. Risa fácil. Primeras miradas penetrantes. Llegada a casa con la sensación de ser de nuevo joven.

Quinto día: Salida nocturna. Extraños compañeros de aventura. Sólo los que están solos acuden el primer día de marcha. Acabas con un australiano hipersexual y una escocesa que cuenta su dramática vida como quien si hablara de fútbol en un bar pijo donde todas las mujeres visten como Beyonces.

Séptimo día: Saludos protocolarios. Extraños compañeros de cortesía. En el café de media mañana buscas el calor de tus "nuevos amigos". Se empiezan a formar grupos, generalmente a partir de las distintas nacionalidades.

Décimo día: La rutina empieza a pedir la palabra. De repente, sin quererlo, uno de tus primeros amigos comienza a distanciarse, rehuye la conversación...extraños compañeros de curso. Simultáneamente uno de los desconocidos, con quien no habías hablado antes, se dirige a tí y te demuestra que parece muy simpático. Te presenta a sus "amigos" que, por regla general, no son tan simpáticos; cada grupo empieza a tener sus reglas y sus inercias.

Decimocuarto día: Cada uno tiene un lugar más o menos fijo en el auditorio y unos compañeros de pupitre casi fijos. Extraños compañeros de fidelidades. En la primera fila se sienta R que es de Kaschemir y tiene una hija de seis años. Se sienta ahí porque le cuesta entender el inglés. En la segunda fila, la barra de cincuentones resabiados tipo "ya-lo-sé-todo-de-la-vida-pero-quiero-seguir-aprendiendo". Son los que preguntan siempre, incluso cuando no tienen nada que preguntar. En medio una miriada de razas y edades que suele sonreir a cualquiera; podríamos decir que son los "normales": M de New Brunswick, J de Dinamarca, E y A de Nueva York, G de Yorkshire, S de Australia y un largo etcetera, pues son la mayoría. En la penúltima fila, invariablemente, los nativos que a veces son simpáticos y a veces asimpáticos...un misterio para mí, una gran tranquilidad para ellos. En la última fila, por un lado están los hombres buenos, ya un poco de vuelta de la testosterona que quedan para ir al gimnasio y cenar con sus familias: P de Alemania, R de Colorado, B de Denver. Finalmente, al fondo a la izquierda un grupo de mujeres que parecían amigas de toda la vida desde el primer minuto del curso: B de Etiopía, A de Boston, J de Perú y S de London pero más india que la rueca.

Vigésimotercer día: Empiezan las prisas, primeros agobios, demasiado endebles como para privar a nadie de unas pintas. Penúltimas celebraciones masivas. Momento propicio en teoría para las declaraciones de amor maduro , aunque parece que todos estamos en lo nuestro. Extraños compañeros de principios.

Trigésimosegundo día: Definitivamente hay tres tipos de personas: los que saben perfectamente lo que quieren (y consecuentemente asustan un poco) como L de Portugal y con más curriculum a sus 26 años del que jamás vaya yo a tener, M de Australia con un aire de surfera eterna y prepotente, E de Nueva Zelanda que una vez intento ser simpática y se hizo un esguince de mandíbula, P de Sudáfrica disfrazado de no-camaleón; los que no tienen ni idea de lo que quieren, como todos los autóctonos incluida la que llegó al polo norte, S de Haití que no sé por qué me contó que tenía una amante y K de Japón que no para de sonreir sin mucha dirección; finalmente el grupo, entre los que me incluyo, de los que hay días que pertenecemos a los primeros y días que a los segundos, pero que tenemos claro que hay que pasarlo bien como A sueco de Finlandia, N de Suiza, A de London y unos cuantos más.

Trigésimonoveno día: Alguna gente empieza a opinar sobre otra gente. Peligro, peligro. El temario se agolpa frente a nuestras horas que debieron ser de estudio. Carreras hacia la biblioteca para estudiar o hacer que se estudia. Ya hay cierta confianza con algunas personales a las que puedes decirles que estás aburrido o melancólico, por ejemplo. Extraños compañeros de sentimientos.

Cuadragésimo sexto:...

...este es el grupo, mi grupo, tan distinto y tan parecido a los grupos de otros años que da miedo y que como si fuera una gran criatura, se despertó un día, se desperezó, se relamió las escamas para que relucieran, empezó a caminar con un paso dubitativo hasta que cada cual encontró su ubicación y la mecánica se engrasó, cogió carrerilla, alcanzará la meta y se echará a dormir para siempre guardando en su recuerdo como un regalo la amistad de dos o tres personas que serán distintas para cada uno de nosotros y que serán unos extraños compañeros de todo para todos los demás.