miércoles, 23 de enero de 2013

Vengo por toda la orilla

Sí, Gastón, si empiezas a remar desde Triana por el canal de Alfonso XII llegarás al cauce verdadero del río Guadalquivir. Pasarás Gelves, Coria y la Puebla del Río y te adentrarás en la soledad de los arrozales de las marismas. Si te fijas podrás ver cormoranes y cigüeñas, alguna incluso negra. Llegando a la provincia de Cádiz no te extrañe que te pongas a cantar por soleás, pues estarás haciendo la ruta del flamenco (Sevilla-Utrera-Lebrija-Jerez-San Fernando-Cádiz). En Trebujena puedes comerte unas angulas de extraperlo si no le dices a nadie dónde las has encontrado. Después girarás un poco a estribor y enfilarás hacia las áridas colinas de los campos de Sanlúcar siguiendo la mancha verde de los pinares del estuario. En Sanlúcar, sin duda, no olvidarás comer unos langostinos tigre en el Bajo de Guía. Cuando pases la barra  que da nombre al pueblo y hagas las fotos de rigor al barco del arroz y la pléyade de gaviotas que lo decoran con sus excrementos, deberás bordear el Coto de Doñana, despreciando la sevillana Matalascañas y admirando la belleza de la Cuesta Maneli con su olor a pino serpenteando desde el azul marino hasta el azul añil del cielo por voluptuosas curvas de dunas vírgenes  y retamas histéricas. La Playa de Castilla pone que se llama en los mapas, pero todo el mundo la conoce por "Rompeculos". En el mesón "Los Remos" sabes bien que la ventresca de atún con pimientitos verdes es un deleite para la vista, el olfato, el gusto, el tacto y hasta el oído pues hay quien dice que la buena comida recita versos como un trovador sentenciado que nada tiene que perder. El polo petroquímico no merece aparecer en este viaje pero es tan dolorosamente visible que no queda otro remedio. En mala hora hicieron el espigón: se cargó la ría de Huelva y la playa de levante. Menos mal que Punta Umbría con su alma de atardecer rosado nos devuelve a la paz del navegante que no quiere dejar de ser niño. A esas alturas ya la brisa viene Atlántica y el agua se enfría al ritmo de las ballenas. Cuando pases por el Portil, salúdame a P y a B, nuestros queridos amigos. Si sigues remando hacia poniente llegarás al Guadiana y en sus muelles fluviales encontrarás buen resguardo de las tempestades. Si tienes suerte de que te pille allí una larga, podrás comprobar en el barrio de La Rana que uno puede comer coquinas y no hartarse jamás. El río frontera te presentará el castillo de Castro Marin, testigo  de los tiempos de guerra, gastado por el salitre y melancólico hospedador de una feria medieval, ya en portugués, es decir sin euforias, al ritmo que marca la luz del día, haciéndolo todo dos horas antes. En Altura arroz con laranjeiras para que no se diga, pero el mejor pescado lo encontrarás tres kilómetros tierra adentro, después de pasar la higuera más grande del mundo que sola se basta para dar sombra a medio Algarve. Ya sabes, es en Vilanova do Cacela y nunca me acuerdo del nombre; es algo así como "La campesina" pero, claro está, en portugués. Retomando el camino, llegarás a la gran lengua de tierra de Tavira. En Fábrica, con sus casas revestidas de azulejos, podrás detenerte a coger limones y naranjas. En Santa Luzia, ya al oeste de Tavira, podrás hacer fotos a los aparejos de los pescadores aunque no merece la pena que te quedes a comer pues los ingleses ya lo han hecho un lugar propio y, consecuentemente, ha bajado mucho la calidad de los restaurantes. Portimao, Faro y Lagos están muy bien para buscar trabajo de médico. Ya llegando a San Vicente verás que Portugal vuelve a su mismidad  de pueblitos, acantilados y mujeres de negro, relegando al Algarve a su espejismo de mar latino. En Sagres puedes beber vino, cerveza y comer percebes a precio de pijotas. No podrás sustraerte a la tentación de visitar el faro y de asomarte a los acantilados donde se mató aquel chaval alemán. Desde el mar, podrás comprobar como el cabo dibuja una proa y sabrás por qué Saramago imaginó una balsa de piedra ibérica a la deriva que siempre fue la libertad. Tendrás que navegar con cuidado pues con el viraje hacia el norte conocerás la fuerza del oceano abierto, olas ansiosas por encontrar tierra que besar después de miles de kilómetros de travesía sin hallar una sola isla. Este mar salvaje invita a la prudencia de la mano y al desenfreno de los sentidos. En Praia do Amado, al caer la tarde de Otoño, podrás pasear sin prisa y recoger chanclas colmadas de percebes rubios que según me dijeron no se pueden comer. Luego  vendrá la piedra de Arrifana, tan altiva como condenada, que habrás de rodear pues eres viajero sin prisas y no conviene perder la oportunidad de descubrir algún cobertizo secreto. En la punta de Arrifana conviene parar a comer arroz con polvo en el esón "El Pescador". No es que sea mejor que otros pero ahí, entre sus vapores, comenzamos a ser amigos Fantasio y nosotros y comenzaron a ser padres F y E. Si eres exigente para las playas, entre Arrifana y Cabo Sardao, encontrarás mil calas para tí solo, donde conversar con las gaviotas que anidan en los riscos de los acantilados. En Azenha do mar la parada es obligatoria para poder comer en portugués con todo lo bueno que eso conlleva. Buenas vistas, magnífico género y precios de risa...esperemos que los ingleses lo respeten. Más al norte en Zambujeira encontrarás más música que pescado, al igual que en Vilanova de Milfontes. Sines tiene ya un aire capitalino, soso, de gente con todo-terrenos y prisas. Pasando Taparica, notarás cómo el agua se remansa y se oscurece; es el Tajo que trae sonidos de gancheros y de toros y aromas esteparios. Sin pudor alguno se despliega sobre el barrio de Belén y se corona con una réplica del Golden Gate con nombre de fecha...siempre odié las calles con nombre de fecha. Si vas al Chedo Alto o a Alfama podrás subirte al tranvía para mirar a las mujeres y comer sardinhas con alma de pobre y estómago de multimillonario. Cascais, Sintra con sus castillos y el fin del (mío) mundo. Nunca llegué a Aveiro con sus canales y sus lagunas (y eso que mandé al capitán pingüi a bordo de  la intrépida para que lo explorara, pero de momento, todavía no he obtenido respuesta), ni intenté ligar con alguna estudiante de Coimbra. Lo primero todavía estoy a tiempo; lo segundo parece más bien un objetivo para otra vida. En el cielo verás el cambio de país, sí sigo empeñado en luchar contra las fronteras oficiales, y en Oporto con su puente de hierro perfectamente oxidado por su arquitecto, la belleza de la decadencia: el valor de las fachadas descascarilladas, de los azulejos desvaídos y de los ríos moribundos. Si te metieras por el Duero, a través del canal de Castilla, llegarías cerca de casa pero no lograrías rebasar las montañas. Ya culminando la costa portuguesa, medio mora, medio gallega, verás las dunas de Ofir y pensarás que, algún día, toda la costa fue como aquello y que los hombres tenemos que disfrutar mucho cuando la circuncidamos para compensar toda la destrucción que le infligimos. En Viana do Castelo pervive la tradición textil y la sorna por el ridículo nombre de su contraorilla "Tui", como si fuera el sonido de algún pájaro. Cruzado la franja de agua dulce que dan en llamar Miño, llegarás a A guarda y subirás a su mirador y contemnplarás con nostalgia la orilla portuguesa y te darás cuenta que es imposible no tener melancolía después de haber rodeado el puerto del gallo. Para el norte siempre, pararás en Pontevedra a tomar algo en el casco viejo y te lamentarás de no poder evitar que te venga a la memoria algún presidente de gobierno actual. Al fondo las islas Cíes con su brazo de arena articulando los dos peñones y las gaviotas dando por culo al alba. De Vigo siempre se ha dicho que es fea pero a mí no me lo parece. De hecho soy mucho más del Celta que del Depor. Por O Grove el centollo verás, y si no lo vieiras, año de bogavantes. La ría de Arousa tiene el encanto de la paz luchada, con sus bateas repletas de sueños de cocineros madrileños. Para entonces ya habrás visto que el mar del fin del mundo es el más bravío que existe y su fuerza se transmite a los acantilados y al cielo y a la playa de As Lanzadas donde, si haces el amor bajo la luna llena, verás crecer tu apellido sin remisión. En A Coruña comprobarás que, igual que todos los caminos conducen al mar, todas las estelas conducen a la Torre de Hércules. Ya enfilando hacia levante, merecerá la pena que te pares en la Estaca de Bares y la consueles de su abandono. Si tienes agallas puedes intentar subir sus cuestas verticales bajo amenaza de tropezar y caer con el impulso al mismo centro de la tierra. Si pasas por la playa de As Catedrais haz algunas fotos pues nunca fui capaz de llegar, aunque, a decir verdad, tampoco lo intenté. En San Andrés de Teixidó los acantilados se ufanan de ser más altos que el Himalaya. Y en Riba-Vega deo nunca sabrás cuál es cuál ni cuál es Asturias y cuál es Galicia, las cosas de las fronteras políticas de las que ya antes te hablé. Asturias Occidental es territorio virgen, alejado de todo y cerca de nada y, consecuentemente, apetecible. Mira a ver si hay casas baratas y nos compramos una. Ya llegando a Cudillero, cambia la atmósfera de nuevo, volvemos a pisar el mismo mundo, aunque a las cuentas de los restaurantes a veces parece faltarles un cero.  Gijón-Xixón respira el humo del tabaco de las ciudades industriales que no tienen nada que ofrecer y por eso lo ofrecen todo. San Lorenzo se curva, se estremece con cada batida del mar pero nunca se arruga. Ya nos estamos acercando, ya el viaje va a tocando su fin; por eso hay que parar en Ribadesella y ascender el Sella contra toda corriente para recordarnos que nosotros hacemos las cosas porque nos gusta o nos apetece y no porque nos las impongan. Ahora bien, remontar un río no está al alcance de cualquiera y el descanso se vuelve imprescindible tras hacerlo. No temas, querido Gastón, que en LLanes hay una playa de dibujos animados que aparece milagrosamente a través de una gruta y está rodeada en sus 360 º por arena de playa y prados como si el mar se hubiera decidido a perseguir amantes por los valles del Pas y de Liébana. Alcanzamos Cantabria, esa castilla menos miserable pero igual de desdeñosa. San Vicente de la Barquera, Comillas, Santillana, aires de grandeza medieval a los pies del dios Neptuno, a los pies del dios Naranjo. Tierra verde hasta el mar, mar azul hasta la orilla, espuma blanca en la batalla. Pese a que al fondo ya intuyes la bahía de Santander, no podrás dejar de parar en Liencres y, una vez más, rodear el islote e imaginar como serán las olas que, en las noches de galerna, aseguran, lo sepultan bajo su vientre. Los estratos verticales entran y salen de la pequeña ensenada con el desenfado de una montaña rusa y a la dercha, apoyada en la cristalera, verás a P diseccionando el pasado. Por fin en Santander a los pies del palacio de la Magdalena con el rabillo del ojo puesto en el muelle de Astillero que un año, no hace tanto, ganó la bandera de Donostia. ¡Qué cerca está! Tan solo me queda parar en Santoña para coger anchoas y admirar en su versión trasnmutada norteña a las  chirigotas del carnaval de Cádiz, al Selu con el tipo de calzonazos, de enterao, de Pepi o de banquero. Castro Urdiales es un pueblo impaciente, quiere y no puede llegar hasta Bizkaia. Verás muy de cerca los aviones que aterrizan en Loiu pues es allí donde se deciden a buscar un aeropuerto bilbaino en el que posarse. Pobeña, tierra de landeres y marcelles. Petronor con su hedionda vocación de imprescinidibilidad, la playa de la arena con su yodo anaranjado tiñendo los pies de toda la margen izquierda. Y por fin, el Abra, con su euskal Punta Galea y su apócrifa eskeraldea. El superpuerto con su planetario o no, las chimeneas de la geotérmica de San Juan, levantándose al cielo para acusar a tantos falsos inocentes del sufimiento obrero. Y Portu con su alma de villa y su 2% de euskaldunes sujetando el puente de Bizkaia, prodigio de la fraternidad entre orillas cincelado a base de martillazos industriales. Yo creo que allí es donde empieza Bilbao. Justo por donde pasa la barqueta con hastío cada diez minutos. Después los cadáveres de Altos Hornos (muerto pobre), Zorrozaurre (muerto lejano) y Euskalduna (muerto orgulloso). Con el nuevo San Mamés apuntando maneras y el viejo sollozando Bielsadas, entrarás en Bilbao y te darás cuenta de que muy poco queda de aquel espíritu Goikoetxeano, por no decir nada. Y, por si queda alguna duda, pasando el puente de Deusto, encontrarás otro barco de quilla de titanio invertida, con las olas bocarriba mirando al Artxanda. En sus celosas bodegas se guarda el estúpido secreto de la modernidad, la pócima mágina al alcance de las élites para convertir  al Bocho en un referente mundial. Si dejas a Triana en la campa de los ingleses y subes por las escalinatas de mármol, llegarás a tu casa, tu nueva casa.

martes, 13 de noviembre de 2012

... a vueltas con...

Prólogo: Quizás debería llamar este blog de otra manera,  algo así como "tontería, estupideces y otras inteligencias humanas"...porque hasta yo veo que me pongo pesadito con el tema... Como otros tienen la crisis que no se la sacan de la cabeza yo tengo esto de ser listo o no, en realidad porque aún creo que es la cualidad con la que se resuelven los problemas, eso sería una buena definición, pero viendo el día a día y por ejemplo los resultados de las últimas elecciones (cualesquiera, donde fuera) pues es evidente que hay mucho ahí, en la humanidad como conjunto, que escapa a los análisis habituales que yo realizo. (A los mios y a los de la inmensa mayoría, que solo alguno es capaz de justificar resultados con evidencias a posteriori y si no, enunciará interesadas y falsas razones para que los resultados confirmen lo que ellos ya habían pronosticado).

Con E. habló bastante de este tema , porque E. me considera muy inteligente pero personalmente no se incluye dentro de los listos. Yo, si me remito a los datos o resultados, apostaría más por lo contrario. Por que E. es mucho más inteligente que yo. ¡¡¡y mal estamos si ni siquiera entre dos personas conocidas podemos discernir!!! Un tío nuestro aportó su granito a la definición, "Inteligente es el que sabe aprovechar las oportunidades". Sin duda limitada pero quizás acertada también. Lo hacía poniendo como ejemplo a un tercero que E. considera muy inteligente también pero que desde luego nunca supo aprovechar sus oportunidades.

Saltando a lo personal, no tengo la sensación de haber perdido ningún tren, aunque sí la sospecha de que mi trayectoria que se me presenta como fluida, como una sucesión de pequeñas decisiones lógicas y razonables, casi obligadas entre las opciones que había en el momento, no ha podido ser realmente así.
Sin duda ha habido trenes que no he querido ver y otros a los que esperaba en la estación, pero aunque no me lo parezca, no he llegado aquí traído por la corriente sino por mi voluntad que de una manera suave me sigue meciendo...
...y me falta inteligencia, del tipo que sea, para desenmascarar esa representación y tocar directamente las cuerdas del piano, no las tres teclas que tengo enfrente de las narices y que se me aparecen como el teclado completo.

jueves, 25 de octubre de 2012

Trabajemos Gratis

...ese maléfico control del poder establecido, armas de la publicidad que como la lluvia fina van calando, y los que aplican los nuevos dogmas (periodistas) quizás ni sepan que son los intrumentos, otros más del regimen del poder...


Ejemplo: Dan con cuenta gotas como siempre los Premios Nacionales de este año, a distintas disciplinas,  hoy comic, mañana narrativa, composición , interpretación instrumental etc... hace dos o tres, busqué la cuantía y era de 36.000 euros, pero tuve que buscarla, ahora en cada nota aparecen los 20.000 euros del premio, como si ese dinero y no el reconocimiento fuese verdaderamente el valor del galardón.
Espero sinceramente que Javier Marías se cague de risa con los 20mil € del premio por "Los enamoramientos" porque tenga suficiente y se dé el lujo de donarlos, pero a lo peor es el pico que le falta para cubrir las cuentas de este año!!! (bueno esto es exagerado sí...)

[Inciso:Aquellos que tenían problemas con la conversión a euros no los van a tener más porque cada vez hay menos, hay más vacío entre lo que te cuesta un coche normal 12, 20 o 30mil euros y los 67.000.000.0000 (sesenta y siete mil millones) por ejemplo que les toca a los bancos este mes].

Ya referí aquí como de mileuristas jóvenes se ha pasado a que 2000 euros es un sueldo alto, cuando es una mierda, y más de eso algo casi inmoral... amigos que trabajando suficiente ganan más que 2500€, lo reconocen solo a escondidas y con motivo, pero sin razón se debaten entre condiciones laborales que consideran abusivas, sí aun cobrando te pueden explotar, y cierta mala conciencia por contar con ingresos que darían hoy en España para tres y cuatro familias.
Sobre los 2.500 euros se supone que es lo que cobra un diputado, más un montón de dietas y pluses que no somos gilipollas.... pero como es "inmoral" y "excesivo" en Castilla la Mancha lo van a quitar, y que directamente no cobre. Es la bomba que para ser político uno tenga que trabajar sin cobrar. Eso si nadie se cree, ni la misma que promueve la ley que vayan a dejar de ganar dinero por su cargo.


Y es que el empleado, el trabajador,su sueldo también es el nuevo objetivo a destruir del capitalismo, parece que aún es una figura necesaria pero van a reducirlo a su mínima expresión económica; mientras menos cobre mejor, que ya se verá como se le suministra el dinero necesario para que siga consumiendo, pero no, que no sea en función de su trabajo que eso es poco flexible para las condiciones económicas actuales.


Quizás es el paso que nos falta dar (¿una suerte de neocomunismo?). Tengamos un poco de autoestima: para trabajar 40 horas o las que nos echen por menos de mil euros y encima dar las gracias, para eso trabajamos gratis con dos cojones y un poquito de gallardía.

Esos sí,  entonces tocarían por cabeza unas cuantas de esas acciones y esos dividendos de nuestros Bancos que con suministro directo de dinero público multiplican sus deudas al tiempo que aumentan sus beneficios ¿?.
¡¡¡Y además así pagaría muchos menos impuestos!!!

jueves, 4 de octubre de 2012

...Noticiero...


Angela Merkel volverá a ser envestida canciller , a pesar de los malos resultados cosechados la pasada semana y gracias a los votos  de los parlamentarios “verdes”, una alianza considerada por muchos "contra- natura".
El punto fundamental del pacto de investidura, según ha trascendido informalmente, consiste en la prohibición total de circulación en Alemania de turismos  con emisiones de CO2 superiores a 90 g/cm a partir de 2016, y una prohibición similar para vehículos de transporte a partir de 2019.
No parece  un cambio drástico en relación de las previsiones y objetivos de reducción de la contaminación planteados desde los años noventa, pero a diferencia de estos la medida pasaría a ser de obligado cumplimiento y no únicamente una directriz recomendada como hasta ahora cuando además, debido a la crisis económica estas pretensiones  de reducción de emisiones se habían vuelto más laxas  y se asumían en la industria como irreales.
Actualmente solo algunos modelos híbridos y otros de reducido tamaño cumplirían con esta normativa.En la práctica supone todo un cambio fundamental en el desarrollo  de la producción de automóviles que recordemos  sólo en Alemania da trabajo directa e indirectamente a cientos de miles de personas.

Hemos consultado con el catedrático de Producción industrial de la universidad de la güachinbanba que realiza proyectos de colaboración con varias universidades alemanas: “ A pesar de que se haga pública como una imposición de los partidos ecologistas , la medida de llevarse acabo, implicaría una reactivación económica y del sector de fabricación de automóviles que también y especialmente en Alemania, ha sido extremadamente dependiente de subvenciones directas en la última década para compensar la competencia asiática.”

Desde el partido CDU se asume ante la ciudadanía como un alto precio que pagar para seguir liderando Europa desde la cancillería, y se presenta la presumible nueva legislación como “un impulso definitivo a la implementación de medidas tecnológicas existentes, probadas y patentadas, bloqueadas por intereses económicos ajenos a los intereses de Alemania y Europa” intentando acentuar el carácter pro alemán de la imposición. En los pasillos se reconoce sin embargo que un resultado ulterior beneficioso para los datos internos de producción y consumo sería un éxito incomparable para la coalición de Merkel y que todas las manifestaciones en contra del plan, que seguro las habrá, serán focalizadas sobre el partido verde.
Aún no ha habido repercusiones en los parqués y en las cotizaciones de los grandes grupos automovilísticos, a la espera quizás de una confirmación oficial de la medida. En este entorno de momentánea y tensa estabilidad bursátil sí ha subido un 8% la petrolera FuelUnited, vinculada a la familia real catarí que  sorpresivamente adquirió a principios de año un 40% del accionariado de Volkswagen en un movimiento que no fue comprendido por los analistas y que ahora se desvela como premonitorio y magistral.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

A vueltas con...

[Le gustaría a uno tener el don de plantear bien sus opiniones, discutirlas y desarrollarlas en foros apropiados con interlocutores formados y aplicar sus conclusiones para el beneficio general. Por ahora (no) me contento con apuntarlas difusamente en un blog…]


A vueltas con la Inteligencia.


Algo comenté en Las Malas Decisiones, y es que me repito mucho... uno quiere ser más listo y vivir mejor, y en esas siempre le da vueltas a que es ser inteligente para intentar volverse un poco menos tonto e ignorante...

La Inteligencia, más allá del apellido; “matemática” o “emocional” etc... ha de estar conformada sin duda por varias capacidades diferentes que a alguién que pretenda superarse le sería sin duda interesante conocer para poder desarrollarla mejor.

Una parte muy denostada  es la memoria. Recuerdo mis años de primera enseñanza en los que “aprenderse algo de memoria” era casi un insulto, a diferencia de la generación anterior que tenía como una de sus metas escolares la lista  de los reyes godos cantada de carrerilla. Había que aprenderse “razonadamente” desde las fechas de las distintas civilizaciones ibéricas hasta la tabla periódica de los elementos (por eso nunca conseguí aprendérmela). Yo  (mi me conmigo;-) por ejemplo, era un niño inteligente porque todo “lo razonaba” ¡¡hasta que llegué a la química claro!!.

Desde luego, lo que denominamos capacidad analítica, constituye una parte de la Inteligencia. Pero sostengo que mucho menos importante de lo que asumimos. Por eso me cuido normalmente de proclamar mis análisis (no en este caso) aunque , sin falsa modestia, a veces pienso que valdrían para más de un periódico actual.  

Si lo miramos a nivel político y de sociedades o países no es que sobren voces que coincidan  en un análisis acertado de las diferentes situaciones, las que aún hay, son necesarias. Sí son sin duda menos las que proponen soluciones pero con la mente abotargada de tantos acontecimientos sociales  recientes y la incertidumbre global rampante y en aumento, cuando leo algún artículo de opinión,  aún fundado y con sentido, no puedo evitar una desagradable sensación de inutilidad, de paralelismo separado de la realidad, de “vale, ¿y qué?”.

Cuando algún personaje público con poder de hacerlo varía sustancialmente la realidad de su entorno,(consideremos sólo las veces en las que esto sucede para "mejor"), no parece siquiera que lo haga siguiendo un camino lógico, de análisis del problema, planteamiento de soluciones y ejecución de esta.
Cuando un deportista mejora su rendimiento es, muchas veces, la mayoría, contra la lógica establecida, contra el análisis que  decenas de científicos suscribían sobre la imposibilidad, fisiológicamente hablando,  de correr los 100 metros tan rápido como Bolt. O subir las cuestas  a ese ritmo con el corpachón de Induráin.

Me estoy liando pero  las ideas, esbozos desordenados como advertí, son dos:

1.-Deberíamos incluir en el concepto de Inteligencia, su puesta en práctica, su aplicación y nos ahorraríamos un montón de “inteligentes” de butaca y sillón, y millones de entradas de blogs como este, que son literalmente intrascendentes.

2.-El análisis acertado y la exposición clara de una situación, e incluso de su solución, constituirían una parte periférica de está Inteligencia, casi prescindible o como poco compensable con otras fundamentales que no alcanzo a delimitar pero que me planteo como objetivo retórico.



jueves, 30 de agosto de 2012

Campeones del mundo ( aunque previamente iba a titularlo "Un día triste")



Reflexión más allá del humanitarismo sobre la retirada de la atención sanitaria a los inmigrantes ilegales.

Podría utilizar un personaje imaginario, procedente de África, portador de cicatrices de quemaduras del salitre y pasos de frontera clandestinos, pero no voy a hacerlo. No lo haré por un motivo: si centramos el debate en los derechos de las personas, nos enmarañaremos en argumentos voluntariosos, acabaremos hablando de economía, o sea, de dinero, y quedaremos exonerados de nuestra culpa, nuestra gran culpa que diría alguno. Me propongo por tanto, desenmascarar nuestra propia miseria. Advierto desde el principio que saldremos mal parados y remarco que los defectos de los colectivos no son achacables a los individuos que los forman. Yo soy un ser feliz en mi vida diaria cuando la unidad es mi cuerpo, mi mirada, mi voz y mi nombre; y soy un hombre frustrado, desdichado, amargado cuando me miro en el espejo junto al resto de componentes de la sociedad de la que formo parte.

Como sabéis no dispongo de los datos suficientes como para poder definir España. He luchado denodadamente por no confundir el estado ni el mapa de national geographic con mi pais. He porfiado por mantener vivo el concepto añejo de país ligado al terruño, al clima y a la forma de relacionarse de las personas. Por eso soy argentino y de Sicilia, pero no soy gallego ni de Majadahonda. En cualquier caso, España, como estado, como unidad funcional es algo con defectos y con virtudes.

Me gustaría ser capaz de no hablar desde la subjetividad ya que lo que pretendo abordar es un tema muy concreto. Hablo de la sanidad.

Considero que el sistema sanitario español es el mayor logro que como colectivo hayamos jamás alcanzado. Considero que su puesta en marcha, desarrollo y mantenimiento ha implicado por igual a distintas generaciones y a distintos sectores sociales. Cuando he viajado por el mundo he presumido de mi pasaporte sólo por dos motivos: por nuestro sistema sanitario y por la ley que permite el matrimonio homosexual. Me irrita profundamente que el primero no sea el objeto fundamental de un, por otro lado poco deseable, orgullo patrio. Propondría cambiar el escudo de las cadenas y la flor de lis por el logotipo del Insalud. Más allá de la exageración, creo que una sociedad inteligente debería ser capaz de estar por encima de lo simbólico y reconocer las cosas que realmente tienen un valor específico.

Historia de un fracaso

Podría utilizar un personaje imaginario procedente de Majadahonda, conductor de coches todoterreno y con acento sibilante (osssea), pero no voy a hacerlo. No voy a hacerlo por un motivo: si centramos el debate en la miseria moral del partido gobernante, quedaremos exonerados, otra vez, de nuestra responsabilidad.

La salud no es un bien material que se pueda contabilizar. Recordad la definición de la OMS incluyendo el bienestar psicosocial y espiritual como elementos definitivos del "ser sano". Imaginaos lo complejo que puede llegar a ser definir "la salud de una sociedad". Ni lo intentaré. Pero sí creo que estaríamos todos de acuerdo en que el sistema sanitario es una de las tres o cuatro patas de la silla sobre la que asienta nuestra salud. De los distintos modelos de organización sanitaria, el nuestro era uno de los pocos en el mundo que asumía "la universalidad del derecho a la salud". Y esto se debe a motivos de distinta índole: por un lado a la filantrópica aspiración de tratar a todas las personas independientemente de su raza pasaportual y por otro a la eficacia del propio sistema. Me explico: un sistema al que se accede fácilmente detecta mucho más precozmente las dolencias colectivas que un sistema de guettos. Simplificando que es gerundio, si tratamos a todos los pacientes con tuberculosis precozmente evitamos el contagio de la enfermedad a los contactos. Más demagógicamente: si la sociedad está compuesta por individuos sanos e integrados, habrá menos personas que tengan que infringir las normas para salir adelante.

Innegablemente, el asunto que nos ocupa tiene que ver con intereses del poder económico: la privatización de la salud es el negocio más rentable que existe después de la especulación financiera (mierda al final no he podido evitar hablar de la pasta). Pero no estamos hablando en ningún caso de un "ahorro colectivo" sino de un "pingüe beneficio para unos pocos".

Dicho esto, creo que no estamos ante un problema esencialmente económico; estamos ante un problema de tipo moral. La decisión de privar a un sector de la sociedad (curiosamente el más desfavorecido) del derecho a la salud tiene que ver con un afán por señalar culpables. Necesitamos culpables para toda esta crisis y tanta miseria y, una vez más, los emigrantes son los señalados. De esta forma matamos dos pájaros de un tiro: por un lado "hacemos piña" frente a un enemigo que procura nuestro mal y, por el otro, dejamos de analizar las causas estructurales que nos han abocado a este fracaso. Esta actitud es prácticamente un automatismo que nace del profundamente arraigado sentimiento de superioridad que casi siempre ha dirigido las acciones de los gobernantes españoles: "soy mejor que tú por el mero hecho de ser español". Consumo interno, casquería para la inculta reata.

Para demostrar que estamos frente a un problema de voluntad política pondré un ejemplo, una vez más ventajista. El gobierno prevé ahorrar 500 millones de euros con esta medida. La deuda de los equipos de fútbol de primera división con hacienda es de 752 millones de euros. Si el gobierno obligara a esos equipo, por poner un ejemplo, a pagar su deuda no tendría que haber tomado esta medida. Ahora, pensad conmigo ¿es inimaginable que el gobierno obligue a los clubes de fútbol a pagar su deuda? No parece tan complicado. Pero no hay voluntad por lo que lo que era un problema económico se convierte en un problema político que, coaligado con la retirada de la atención sanitaria a los inmigrantes, se convierte en un problema moral.  

Todo lo escrito hasta ahora es, en mi opinión, bastante verosímil, pero todavía hay más. Siendo infinitamente egoístas, diría que el debate a nivel político y colectivo no debería tener que ver con la solidaridad o el humanitarismo, no. Debería tener que ver con nuestra salud en los próximos años. Nos están empezando a negar el derecho a la salud [Primero vinieron a buscar a los comunistas...]. Delante de nuestros propios ojos, aquí, hoy, ahora, en este preciso instante en que parpadeamos... Esta decisión quiebra por completo la validez del modelo y autoriza el "sálvese quien pueda" ¡Este es el verdadero reto que tenemos delante! Cómo queremos que sea nuestra sociedad en las próximas décadas.

La estupidez


Mañana será un día triste. Pero en lugar de llorar la pérdida de nuestros derechos, una considerable proporción de la ciudadanía conversaremos en los bares y nos complaceremos por el nuevo rumbo que hemos tomado. Los representantes se vanagloriarán de las decisiones tomadas y, aunque María luego me acuse de noventayochista, una vez más nos habremos superado en la competición por ver quién es el más estúpido de todos. Nosotros, orgullosos de lo banal y desdeñosos de lo fundamental, seremos por segunda vez en nuestra historia campeones del mundo.



martes, 21 de agosto de 2012

El misterio de Bialetti

sí, una de  esas "máquinas de café" que de máquina tiene poco y mucho de todo lo demás.
Resulta que me resisto a creer que este invento que resiste con éxito generaciones y "revisiones estéticas", como diría algún arquitecto pijo metido a interiorista, lleve en su concepción subrepticiamente ese concepto también de moda de la "obsolescencia programada":
El único punto débil de la cafetera es que a uno se le olvide sobre el fuego mientras lee algo en internet en otra habitación y se termine quemando la junta de goma. Pero para eso, yo que me he vuelto algo maniático y quizás demasiado previsor, YA tenía el repuesto oficial de Bialetti.
.
. Decidme que eso no es cariño y gusto por el café y la cafetera.....
.
Y sin embargo no funciona, ya no sale bien el café. Ni mal.
Cuando lleno la cafetera solo con agua, sube sin problemas (la muy cab&ona), pero si le pongo café en el cazillo, da la impresión de que se calienta el agua demasiado y va saliendo en forma de vapor pero sin condensar.... por mis asignaturas aprobadas debería encontrarle una explicación.




Pero tampoco las generaciones anteriores me han ayudado. Mi madre dice que después de mucho intentarlo a veces funciona o que también ha terminado comprandose una cafetera igual nueva, tras ser incapaz de que con el recambio original funcione como al principo.
Eso no puede ser!!!!!!!!!!!!!
buceando un poco con el google tampoco he encontrado nada, y les he preguntado a unos amigos italianos, que acongojados, porque les toca en el sentimiento, tampoco me han podido ayudar.

...si me das la solución te estaré muy agradecido.

lunes, 20 de agosto de 2012

Fútbol

...ante el inicio inminente de La Liga ya me rondaba una cuestión la cabeza.
Cuánto tiempo  desaprovecho viendo partidos y leyendo las crónicas y artículos futbolísticos en varios periódicos. Esos ratos que podrían definirse como tiempo pérdido sin problemas, se tornan aún más estúpidos en un momento dado si además La Liga la tengo a miles de kilómetros, por lo que además amplio mi barrido de lectura de los lunes a la Premier, puestos a lejos. Si observarse derivadas de tercer orden podría incluso seguir alguna competición del cono sur.
En definitiva, que me da a mi "el planeta fútbol"???? Me encantaría, de verdad, ser más germánico en mi organización semanal, y decir  algo así como "en vez de leer el marca, que además no soportas, vas a ..."
yo que sé!!! cualquier cosa!!!; hacer abdominales o flexiones (ejemplo retórico), ...
Tengo algunas propuestas serías, dibujar, leer poesía... pero ahora desde el trabajo no he podido evitar leer como el Betis gano 5 a 3 ayer al Bilbao en San Mamés. Ese ratito no cuenta claro ;-)!