miércoles, 12 de septiembre de 2012

A vueltas con...

[Le gustaría a uno tener el don de plantear bien sus opiniones, discutirlas y desarrollarlas en foros apropiados con interlocutores formados y aplicar sus conclusiones para el beneficio general. Por ahora (no) me contento con apuntarlas difusamente en un blog…]


A vueltas con la Inteligencia.


Algo comenté en Las Malas Decisiones, y es que me repito mucho... uno quiere ser más listo y vivir mejor, y en esas siempre le da vueltas a que es ser inteligente para intentar volverse un poco menos tonto e ignorante...

La Inteligencia, más allá del apellido; “matemática” o “emocional” etc... ha de estar conformada sin duda por varias capacidades diferentes que a alguién que pretenda superarse le sería sin duda interesante conocer para poder desarrollarla mejor.

Una parte muy denostada  es la memoria. Recuerdo mis años de primera enseñanza en los que “aprenderse algo de memoria” era casi un insulto, a diferencia de la generación anterior que tenía como una de sus metas escolares la lista  de los reyes godos cantada de carrerilla. Había que aprenderse “razonadamente” desde las fechas de las distintas civilizaciones ibéricas hasta la tabla periódica de los elementos (por eso nunca conseguí aprendérmela). Yo  (mi me conmigo;-) por ejemplo, era un niño inteligente porque todo “lo razonaba” ¡¡hasta que llegué a la química claro!!.

Desde luego, lo que denominamos capacidad analítica, constituye una parte de la Inteligencia. Pero sostengo que mucho menos importante de lo que asumimos. Por eso me cuido normalmente de proclamar mis análisis (no en este caso) aunque , sin falsa modestia, a veces pienso que valdrían para más de un periódico actual.  

Si lo miramos a nivel político y de sociedades o países no es que sobren voces que coincidan  en un análisis acertado de las diferentes situaciones, las que aún hay, son necesarias. Sí son sin duda menos las que proponen soluciones pero con la mente abotargada de tantos acontecimientos sociales  recientes y la incertidumbre global rampante y en aumento, cuando leo algún artículo de opinión,  aún fundado y con sentido, no puedo evitar una desagradable sensación de inutilidad, de paralelismo separado de la realidad, de “vale, ¿y qué?”.

Cuando algún personaje público con poder de hacerlo varía sustancialmente la realidad de su entorno,(consideremos sólo las veces en las que esto sucede para "mejor"), no parece siquiera que lo haga siguiendo un camino lógico, de análisis del problema, planteamiento de soluciones y ejecución de esta.
Cuando un deportista mejora su rendimiento es, muchas veces, la mayoría, contra la lógica establecida, contra el análisis que  decenas de científicos suscribían sobre la imposibilidad, fisiológicamente hablando,  de correr los 100 metros tan rápido como Bolt. O subir las cuestas  a ese ritmo con el corpachón de Induráin.

Me estoy liando pero  las ideas, esbozos desordenados como advertí, son dos:

1.-Deberíamos incluir en el concepto de Inteligencia, su puesta en práctica, su aplicación y nos ahorraríamos un montón de “inteligentes” de butaca y sillón, y millones de entradas de blogs como este, que son literalmente intrascendentes.

2.-El análisis acertado y la exposición clara de una situación, e incluso de su solución, constituirían una parte periférica de está Inteligencia, casi prescindible o como poco compensable con otras fundamentales que no alcanzo a delimitar pero que me planteo como objetivo retórico.



jueves, 30 de agosto de 2012

Campeones del mundo ( aunque previamente iba a titularlo "Un día triste")



Reflexión más allá del humanitarismo sobre la retirada de la atención sanitaria a los inmigrantes ilegales.

Podría utilizar un personaje imaginario, procedente de África, portador de cicatrices de quemaduras del salitre y pasos de frontera clandestinos, pero no voy a hacerlo. No lo haré por un motivo: si centramos el debate en los derechos de las personas, nos enmarañaremos en argumentos voluntariosos, acabaremos hablando de economía, o sea, de dinero, y quedaremos exonerados de nuestra culpa, nuestra gran culpa que diría alguno. Me propongo por tanto, desenmascarar nuestra propia miseria. Advierto desde el principio que saldremos mal parados y remarco que los defectos de los colectivos no son achacables a los individuos que los forman. Yo soy un ser feliz en mi vida diaria cuando la unidad es mi cuerpo, mi mirada, mi voz y mi nombre; y soy un hombre frustrado, desdichado, amargado cuando me miro en el espejo junto al resto de componentes de la sociedad de la que formo parte.

Como sabéis no dispongo de los datos suficientes como para poder definir España. He luchado denodadamente por no confundir el estado ni el mapa de national geographic con mi pais. He porfiado por mantener vivo el concepto añejo de país ligado al terruño, al clima y a la forma de relacionarse de las personas. Por eso soy argentino y de Sicilia, pero no soy gallego ni de Majadahonda. En cualquier caso, España, como estado, como unidad funcional es algo con defectos y con virtudes.

Me gustaría ser capaz de no hablar desde la subjetividad ya que lo que pretendo abordar es un tema muy concreto. Hablo de la sanidad.

Considero que el sistema sanitario español es el mayor logro que como colectivo hayamos jamás alcanzado. Considero que su puesta en marcha, desarrollo y mantenimiento ha implicado por igual a distintas generaciones y a distintos sectores sociales. Cuando he viajado por el mundo he presumido de mi pasaporte sólo por dos motivos: por nuestro sistema sanitario y por la ley que permite el matrimonio homosexual. Me irrita profundamente que el primero no sea el objeto fundamental de un, por otro lado poco deseable, orgullo patrio. Propondría cambiar el escudo de las cadenas y la flor de lis por el logotipo del Insalud. Más allá de la exageración, creo que una sociedad inteligente debería ser capaz de estar por encima de lo simbólico y reconocer las cosas que realmente tienen un valor específico.

Historia de un fracaso

Podría utilizar un personaje imaginario procedente de Majadahonda, conductor de coches todoterreno y con acento sibilante (osssea), pero no voy a hacerlo. No voy a hacerlo por un motivo: si centramos el debate en la miseria moral del partido gobernante, quedaremos exonerados, otra vez, de nuestra responsabilidad.

La salud no es un bien material que se pueda contabilizar. Recordad la definición de la OMS incluyendo el bienestar psicosocial y espiritual como elementos definitivos del "ser sano". Imaginaos lo complejo que puede llegar a ser definir "la salud de una sociedad". Ni lo intentaré. Pero sí creo que estaríamos todos de acuerdo en que el sistema sanitario es una de las tres o cuatro patas de la silla sobre la que asienta nuestra salud. De los distintos modelos de organización sanitaria, el nuestro era uno de los pocos en el mundo que asumía "la universalidad del derecho a la salud". Y esto se debe a motivos de distinta índole: por un lado a la filantrópica aspiración de tratar a todas las personas independientemente de su raza pasaportual y por otro a la eficacia del propio sistema. Me explico: un sistema al que se accede fácilmente detecta mucho más precozmente las dolencias colectivas que un sistema de guettos. Simplificando que es gerundio, si tratamos a todos los pacientes con tuberculosis precozmente evitamos el contagio de la enfermedad a los contactos. Más demagógicamente: si la sociedad está compuesta por individuos sanos e integrados, habrá menos personas que tengan que infringir las normas para salir adelante.

Innegablemente, el asunto que nos ocupa tiene que ver con intereses del poder económico: la privatización de la salud es el negocio más rentable que existe después de la especulación financiera (mierda al final no he podido evitar hablar de la pasta). Pero no estamos hablando en ningún caso de un "ahorro colectivo" sino de un "pingüe beneficio para unos pocos".

Dicho esto, creo que no estamos ante un problema esencialmente económico; estamos ante un problema de tipo moral. La decisión de privar a un sector de la sociedad (curiosamente el más desfavorecido) del derecho a la salud tiene que ver con un afán por señalar culpables. Necesitamos culpables para toda esta crisis y tanta miseria y, una vez más, los emigrantes son los señalados. De esta forma matamos dos pájaros de un tiro: por un lado "hacemos piña" frente a un enemigo que procura nuestro mal y, por el otro, dejamos de analizar las causas estructurales que nos han abocado a este fracaso. Esta actitud es prácticamente un automatismo que nace del profundamente arraigado sentimiento de superioridad que casi siempre ha dirigido las acciones de los gobernantes españoles: "soy mejor que tú por el mero hecho de ser español". Consumo interno, casquería para la inculta reata.

Para demostrar que estamos frente a un problema de voluntad política pondré un ejemplo, una vez más ventajista. El gobierno prevé ahorrar 500 millones de euros con esta medida. La deuda de los equipos de fútbol de primera división con hacienda es de 752 millones de euros. Si el gobierno obligara a esos equipo, por poner un ejemplo, a pagar su deuda no tendría que haber tomado esta medida. Ahora, pensad conmigo ¿es inimaginable que el gobierno obligue a los clubes de fútbol a pagar su deuda? No parece tan complicado. Pero no hay voluntad por lo que lo que era un problema económico se convierte en un problema político que, coaligado con la retirada de la atención sanitaria a los inmigrantes, se convierte en un problema moral.  

Todo lo escrito hasta ahora es, en mi opinión, bastante verosímil, pero todavía hay más. Siendo infinitamente egoístas, diría que el debate a nivel político y colectivo no debería tener que ver con la solidaridad o el humanitarismo, no. Debería tener que ver con nuestra salud en los próximos años. Nos están empezando a negar el derecho a la salud [Primero vinieron a buscar a los comunistas...]. Delante de nuestros propios ojos, aquí, hoy, ahora, en este preciso instante en que parpadeamos... Esta decisión quiebra por completo la validez del modelo y autoriza el "sálvese quien pueda" ¡Este es el verdadero reto que tenemos delante! Cómo queremos que sea nuestra sociedad en las próximas décadas.

La estupidez


Mañana será un día triste. Pero en lugar de llorar la pérdida de nuestros derechos, una considerable proporción de la ciudadanía conversaremos en los bares y nos complaceremos por el nuevo rumbo que hemos tomado. Los representantes se vanagloriarán de las decisiones tomadas y, aunque María luego me acuse de noventayochista, una vez más nos habremos superado en la competición por ver quién es el más estúpido de todos. Nosotros, orgullosos de lo banal y desdeñosos de lo fundamental, seremos por segunda vez en nuestra historia campeones del mundo.



martes, 21 de agosto de 2012

El misterio de Bialetti

sí, una de  esas "máquinas de café" que de máquina tiene poco y mucho de todo lo demás.
Resulta que me resisto a creer que este invento que resiste con éxito generaciones y "revisiones estéticas", como diría algún arquitecto pijo metido a interiorista, lleve en su concepción subrepticiamente ese concepto también de moda de la "obsolescencia programada":
El único punto débil de la cafetera es que a uno se le olvide sobre el fuego mientras lee algo en internet en otra habitación y se termine quemando la junta de goma. Pero para eso, yo que me he vuelto algo maniático y quizás demasiado previsor, YA tenía el repuesto oficial de Bialetti.
.
. Decidme que eso no es cariño y gusto por el café y la cafetera.....
.
Y sin embargo no funciona, ya no sale bien el café. Ni mal.
Cuando lleno la cafetera solo con agua, sube sin problemas (la muy cab&ona), pero si le pongo café en el cazillo, da la impresión de que se calienta el agua demasiado y va saliendo en forma de vapor pero sin condensar.... por mis asignaturas aprobadas debería encontrarle una explicación.




Pero tampoco las generaciones anteriores me han ayudado. Mi madre dice que después de mucho intentarlo a veces funciona o que también ha terminado comprandose una cafetera igual nueva, tras ser incapaz de que con el recambio original funcione como al principo.
Eso no puede ser!!!!!!!!!!!!!
buceando un poco con el google tampoco he encontrado nada, y les he preguntado a unos amigos italianos, que acongojados, porque les toca en el sentimiento, tampoco me han podido ayudar.

...si me das la solución te estaré muy agradecido.

lunes, 20 de agosto de 2012

Fútbol

...ante el inicio inminente de La Liga ya me rondaba una cuestión la cabeza.
Cuánto tiempo  desaprovecho viendo partidos y leyendo las crónicas y artículos futbolísticos en varios periódicos. Esos ratos que podrían definirse como tiempo pérdido sin problemas, se tornan aún más estúpidos en un momento dado si además La Liga la tengo a miles de kilómetros, por lo que además amplio mi barrido de lectura de los lunes a la Premier, puestos a lejos. Si observarse derivadas de tercer orden podría incluso seguir alguna competición del cono sur.
En definitiva, que me da a mi "el planeta fútbol"???? Me encantaría, de verdad, ser más germánico en mi organización semanal, y decir  algo así como "en vez de leer el marca, que además no soportas, vas a ..."
yo que sé!!! cualquier cosa!!!; hacer abdominales o flexiones (ejemplo retórico), ...
Tengo algunas propuestas serías, dibujar, leer poesía... pero ahora desde el trabajo no he podido evitar leer como el Betis gano 5 a 3 ayer al Bilbao en San Mamés. Ese ratito no cuenta claro ;-)!

domingo, 22 de julio de 2012

dónde andas Leny?


Hace años y paises, en un trabajo en el que no trabajaba nada comencé a güevear con el google, y tecleé, creo recordar, cosas como “puto trabajo de mierda“, “quiero una yamaha special” y “me voy a los caños”... Entre los primeros resultados de estás búsquedas siempre apareció curiosamente una misma página, el blog de Leny, www.lenypiensaymira.com. Así se convirtió en el único blog que he leído a menudo. Descubrí que a pesar de esos puntos en común no eramos parecidos en muchas otras cosas. “Leny” es una heavy sería, en el blog había mogollón de links a bandas de rock duro y contaba mucho de los concerts a los que iba, tiene una ducatti monster “retocada” y patina con unos K2 casi como los míos, juraría que es vegetariana y le gustan los perros, o más bien le enfandan los malos dueños de perro y por eso los recogía alguna vez y estaba liada con asociaciones de protección animal. Tenía dos con los que dormía y todo, lo pasó realmente mal cuando uno se murió. Contaba mucho de su vida personal pero sin dar detalles explícitos, lo suficiente para poder seguirle el hilo emocional.
Su embarazo y los primeros meses de Neus los viví muy de cerca a pesar de que las entradas se espaciaban más y más. Después de un par de años en Polonia volvió a Madrid, allí apareció también su pareja de centroeuropa e intentaban, me parece, montar algo así una “normal vida familiar” algo sin duda curioso para una macarra como ella , dicho en el mejor sentido y con todo el cariño.

Alguna vez le envié un mail deseándole suerte con la única intención de saludar. Una vez me preguntaron para la tele a pié de calle que blogs seguía y no dije el suyo, lo guardé como un secreto.

Creo que su última entrada es de algo así como hace un año o año y medio(Cómo pasa el tiempo ¡joder!), había encontrado trabajo en el Madríd pre-debacle 2012 y estaba ilusionada. Hoy su blog, que visitaba por inercia porque estaba en favoritos sin encontrar nada nuevo, tiene un anuncio de una empresa de dominios diciendo que la dirección ha expirado....no le voy a escribir ningún mail para preguntarle, se me ocurren un montón de malos motivos por los que no sigue escribiendo y también algunos no tan malos, está muy liada con Neus ya grande, nunca más tuvo insomnio, se fue a vivir al campo en Cantabria....
Lo que si quiero es desearle suerte. Suerte Leny!

miércoles, 18 de julio de 2012

Españoles, España...ha muerto.

Levanto acta de una autopsia.

El cadáver no muestra signos de violencia (todavía) sino un agotamiento lento e inexorable de cada uno de sus sistemas que lo llevó al deceso en una suerte de hecho inevitable.

Es esta una autopsia sin vencedores ni vencidos; los muertos ya no tienen nada que perder, simplemente pertenecen a lo indefectiblemente pasado. Como científico me planteo pues huir de planteamientos cainitas que continuamente buscan -¡y encuentran!- relación entre un hecho biológico como la muerte y un hecho subjetivo como la vida. Para que no quede duda: el sujeto España ha sido desde que tengo conciencia -disculpen la inmodestia de pensar que la tengo- el objeto de la víscera. Tanto en los ataques (nacionalistas furibundos sin nada que aportar, críticos de las banderas pero no de las ideas) como en las defensas (nacionalistas furibundos sin nada que aportar, críticos de las banderas pero no de las ideas) siempre ha existido un regodeo insano dirigido al enemigo que, en ningún momento, tuvo en cuenta que la unidad de todo, incluidas la historia y el presente, son las personas. Por tanto busco -¡por una vez!- la asepsia.

España fue un ser, como digo, complejo, compuesto de muchos sistemas interrelacionados. Los pulmones, los riñones, el hígado, el corazón, la sangre,el cerebro...Su muerte por tanto no se puede analizar enfocando un único sistema: el tropiezo de uno tiró de otro hacia abajo y así sucesivamente. Como dijo Jack el destripador "vayamos por partes":

- Costó años darle a la sangre el título de tejido. Sabíamos que había millones de células flotando en el plasma, pero no sospechábamos que su valor no residía en lo cuantitativo (el número de células) sino en lo cualitativo (las relaciones entre células). La sangre tiene un equilibrio complejísimo que impide que unas células ataquen a otras, que se impongan las doctrinas de las plaquetas y nos trombosemos o que claudiquen las plaquetas y nos desangremos. En nuestro cadáver hay claros signos de coagulación intravascular diseminada, es decir, las normas fueron alteradas y cada célula hizo la guerra por su cuenta alcanzando la dramática paradoja de sufrir al mismo tiempo episodios de trombosis y episodios de hemorragia. La norma que regía este equilibrio se llamaba constitución y alguien debió haber en algún momento que decidiera que podía modificar la norma sin consultar a las células-ciudadanos.

- Los riñones tienen la función de la ósmosis. De alguna manera se encargan de eliminar los excesos de alguna sustancia y preservar otras cuando son deficientes. O dicho de otra manera: son los encargados de igualar a los que más tienen (hablo de sodio, por supuesto) con los que menos tienen (idem). Cuando hay mucho sodio en el cuerpo, ponen en marcha mecanismos para que no nos suba la tensión arterial y cuando hay poco vigilan para que no lo derrochemos. La gran virtud de los riñones es que son extremadamente sensibles y, eso es lo que se les pide, son capaces de detectar las variaciones al inicio del proceso y anticipar las medidas de absorción-excreción necesarias para mantener el equilibrio, la ósmosis. Cuando nos fallan los riñones, podemos recurrir a la diálisis (podríamos llamarla "una especie de intervención para salvar al individuo de la quiebra de su economía"). Así logramos sobrevivir unos años, aunque sujetos a una máquina (generalmente de la marca Siemens) y con una pésima calidad de vida.

- El hígado tiene una función primordial de control. Cuando nos emborrachamos, evita que nos muramos intoxicados, pero nos deja con resaca para que sepamos que eso no se debe volver a hacer. Por sus dependencias pasan todos los ciudadanos sin excepción en algún momento del día por más que algunos intenten esquivarlo por el plexo venoso rectal. De él se dice que es el primer gran filtro que evita que las toxinas que ingerimos queden impunes y alcancen otras localizaciones del organismo. Cuando deja de funcionar, sufrimos encefalopatía hepática y nos desorientamos e incluso agitamos, volviéndonos rabiosos. Por eso es necesario que los hepatocitos hagan cumplir las leyes a todas y cada una de las sustancias y células del cuerpo.

- El corazón es el centro de la vida, lo identificamos con la fuerza vital, con el motor que nos permite completar el resto de funciones básicas. Si el corazón se convence de que no merece la pena bombear, nos apagamos y nos enfriamos hasta dejar de ser. El corazón lucha con la resistencia de las arterias. Es necesario que la fuerza del ventrículo se adapte a la realidad, pero también es necesario reconocer el límite de las cosas y asumir que ir con 170 de sistólica por la vida no es un buen negocio a la larga. El corazón está compuesto por miles de fibras que trabajan solidariamente: ahora nos contraemos, ahora nos distendemos...Si un grupo de esas fibras deciden actuar por libre, puede haber un infarto. Si este es grande, puede ocurrir que el corazón pierda la fuerza como ya he dicho. Si no es grande pero es profundo (lo que en medicina vendría a ser "transmural"), el riesgo no es tanto de fallo de bomba sino de arritmia cardíaca, es decir, un grupo de miofibras hiperexcitadas pueden imposibilitar que el resto hagan su trabajo. De la misma manera, si las resistencias (policiales o no, periféricas o capitalinas) son excesivas, puede ocurrir que el corazón se pare por huelga indefinida.

- Los pulmones nunca han tenido gran consideración. De hecho los neumólogos siempre han sido médicos de segunda: todo se arregla con corticoides. Sin embargo, si nos ponemos a pensar, son el primer órgano que se activa para que seamos seres autónomos y son el último que se desactiva antes de que dejemos de serlo; luego hemos de reconocer que son mucho más importantes de lo que pensábamos. Quizás, este desdén nazca de que ellos, así de modestos son, no se dan excesiva importancia. Están ahí más como un algo prescindible y, como el viento, nos parece que podríamos vivir sin él/ellos. El problema viene cuando los pulmones dejan de estar al servicio del resto del cuerpo; cuando empiezan a respirar caprichosamente sin relación con las necesidades del resto de sistemas. - Pero si yo no necesito hiperventilar, dicen los riñones. - Ya, pero es que lo dictan los pulmones. Ellos disponen de toda la divisa, en este caso el oxígeno, y piensan que la oxigenación nunca es suficiente o todo lo contrario es demasiada, aunque eso implique que otros sistemas se ahoguen o se intoxiquen (acidosis/alcalosis respiratoria). No sabemos en qué momento nuestros pulmones se emanciparon pero sí sabemos que, por mucho que digan los neumocitos, es mucho más deseable que el control de la respiración esté en el cerebro que en el propio pulmón.

- El último órgano en morir (con la salvedad de unas células madre recién descubiertasque puden sobrevivirnos 15 días tras la muerte ¡quizás la última esperanza del sujeto España que tengo ante mí) es el cerebro. El cuerpo sabe que el último contingente de vida debe resguardarse en el cerebro y preservar las ideas. La pérdida de ideas es la muerte definitiva de un sujeto. Hay ideas más simples (respirar trece veces por minuto es una idea simple pero bastante afortunada) e ideas complejas (¿Qué podríamos haber hecho para salvar a España?, por ejemplo), ideas buenas o malas, ideas factibles o utópicas. Pero lo que marca la línea entre estar vivo y estar muerto es tener ideas o no tenerlas.

INFORME DE LA AUTOPSIA

El sujeto España tiene una extensión de aproximadamente 504000 kilómetros cuadrados y forma de piel de toro con unas islas al este y al suroeste. A la primera inspección llama la atención una mueca que claramente muestra que murió presa de un estado de tristeza y de orgullo que a mí se me antoja bastante estúpido.

Al abrir en canal hemos encontrado zonas de trombosis patriótica (Madrid, fundamentalmente en el corpúsculo de Génova, Valladolid, la costa de Cantabria y lo que viene siendo el sur) y zonas de hemorragia antiespañolista en ambos extremos de los pirineos y focos incipientes en Canarias, levante y Galicia lo que nos hace pensar que pudo existir un fallo en la cascada de la constitución.

Los riñones apenas pesaban nada. Estaban completamente atrofiados con numerosas calcificaciones fruto de procesos pasados que acabaron por agotar el parénquima sano. Desde luego, parece evidente que, llegado a un punto, faltó la vascularización de los mismos y que, de alguna manera, la sangre y sus células dejaron de acudir y de creer en ellos.

En el hígado se observa una desestructuración del parénquima con zonas de cirrosis con intensa fibrosis y falta de elasticidad, como si fuera un órgano heredado de otro régimen. Es notable la existencia de alguna neoformación de aspecto maligno en el segmento Puerto Banús con numerosos cristales de hipocrita.

El corazón tenía algunos infartos de pequeña extensión y profundidad. Es curioso que en los informes recibidos por las agencias de acreditación y organismos oficiales se reflejara el diagnóstico de insuficiencia cardíaca. ¿No sabe esa gente que la vida, la energía siempre encuentra salida por muy difíciles que estén las cosas? Me permito decir que este corazón en otro cuerpo, hubiera tenido una vida larga y exitosa. Y perdónenme el chascarrillo, yo si fuera él y estuviera vivo me plantearía emigrar a otro cuerpo.

Los pulmones estaban completamente podridos. Donde hubo tejido de microcomercio y adaptación al medio y las necesidades hemos encontrado grandes centros comerciales con una edificación absolutamente deficiente, friables ante el más mínimo roce y absolutamente ineficaces salvo para pequeños islotes de tejido degenerado que anidaban en su interior.

El cerebro -¡esto sí que es asombroso!- nos lo hemos encontrado absolutamente vacío. Ni una mala idea, ni un mísero proyecto, nada, la más absoluta nada que jamás hayamos visto...

domingo, 15 de julio de 2012

En el mundo de fantasio...(II)

...las cosas no son para siempre.

Tras dos años, dos meses y tres días un explorador del siglo XXI ha hollado la inexpugnable cumbre del planeta de fantasio. Allí ha vivido como un ciberermitaño todo este tiempo pensando, sintiendo, escribiendo, compartiendo únicamente con la otra mitad de su ser. Le gustaba la soledad por un sencillo motivo: sabía que en algún momento se acabaría. La soledad que se elige es un sentimiento maravilloso; por el contrario, la soledad impuesta por las circunstancias es uno de los círculos del infierno dantesco.

Emilienko, joven gran amigo, ha llegado hasta aquí siguiendo un rastro, supongo, que yo pude dejar en algún descuido. Mas hay otra posibilidad: que emilienko simplemente se perdiera en la oscuridad de la maleza de bytes en una noche sábado y desenterrara del presente una brillante palabra o idea por la que muchos otros transitaron pero no tuvieron mirada suficiente como para verla. Sólo el que sabe lo que busca, entiende lo que encuentra...

Sea como sea, bienvenido al mundo de fantasio del que ya eres habitante.

¡Salud!

miércoles, 11 de julio de 2012

Qué elegir?


¿Qué me daría más placer y satisfacción? Escribir un libro de poesía o tener un título de ingeniería técnica. Sin duda lo primero, como supongo que a mucha gente, algunos ingenieros incluidos... Entonces ¿por qué me dispongo y dedico energía esfuerzo y dinero a lo segundo? Bueno, en cierto modo porque no solo de placer y satisfacción vive el hombre al final uno valora parámetros ,económicos, laborales etc. que emocionalmente tienen poco que ver con la felicidad, tienen que ver con una base que creemos necesaria para construir sobre ella la felicidad, para construir aquello que „de verdad nos importa“.

Si esa base es necesaria o no, es muy discutible y no lo tengo claro pero me parece que llegados a un punto , a una edad en definitiva, si uno se encuentra con esas dicotomías fuera de control, que podríamos tipificar como trabajo/vida personal, debo/quiero y demás, por un lado ha tenido mala suerte* y después en cierto modo habrá de elegir, considero imposible vivir en esa división permanente.

La gente quizás más frecuentemente elige, y yo por lo menos, el lado oscuro, aplazar la Poesía. Lo haré confiando en no ahogarla y en que quede hibernando otro puñado de años más...sabiendo del peligro que corro de perderlo todo, o acaso darme cuenta de que en realidad ya lo perdí.
Escoger la poesía para mi significaría tirarme al monte, arrastrando a otros tras de mi, soltar las pocas amarras que me quedan al leer aún los periódicos y directamente perderme en este mar en el que me mantengo todavía a vista de la costa.

Creo también  que en el fondo aspiro a una (ilusa) ilusión; no es mi objetivo vivir apartado de la sociedad crearme un mundo independiente a mi medida, como esos hippies artesanos de la feria alternativa a los que en cierto modo envidio.
Creo que el fin último en quedarme en la ciudad, en la sociedad, rodeado de otros diferentes, y transformarla aunque sea poco, en la dirección de mi ideal. Y no escaparme e ir directamente a montarme mi película, aunque esté exponiéndome sin remedio al ser yo el transformado y hasta ahora haya hecho poco más que resistirme a esos cambios.

En cualquier caso Fantasio estará aquí, como boya de referencia, estemos nosotros visitando las profundidades abisales, el invierno prepolar o en la cresta cantábrica de la ola.